Tras agradecer a su familia y amigos, el artista cubano aconsejó
a las nuevas generaciones de bailarines que no temieran cometer errores, que
fueran curiosos y disfrutaran la vida sin desperdiciar ni un momento.
Ha sido descrito como el gran bailarín de su generación, un
virtuoso que parece volar por el escenario como si estuviera suspendido del
cielo. Y es que los más refinados superlativos no parecen alcanzar para
describir el talento de Carlos Acosta, el bailarín cubano que este jueves se
despidió con su propia coreografía de Carmen, del escenario que fuera su hogar
durante 17 años, el Royal Opera House, sede del Royal Ballet, en Londres.
Ante una calurosa ovación, y en un escenario cubierto de
rosas, Acosta saludó emocionado al público que durante 17 años lo acompañó como
primera figura de la compañía británica de ballet.
¿Pero cuál es el secreto de Acosta? ¿Cómo se explica que
aquellos que lo ven en un escenario, aunque no sepan nada de ballet, sientan
como un torrente la más sublime y sutil belleza, transmitida junto a la más
sólida y avasallante energía masculina?
Para la editora de arte del diario británico The Daily
Telegraph, Sarah Crompton, el talento de Acosta se hizo aún más profundo y
refinado a lo largo de su carrera con el Royal Ballet.
“Acosta es uno de los hombres más musculosos y más poderosos
en el escenario, pero sus actuaciones tienen tantas capas y subcapas de poder
dramático que cada una de sus danzas se vuelve un evento que no puedo darme el
lujo de perder”, escribió Crompton en una reciente columna. Ha sido desde un
maravilloso príncipe Sigfrido en el Lago de los Cisnes, hasta un guerrero
poderoso en Espartaco o un Albrecht que agoniza en Giselle. La versatilidad y
pasión de Acosta ha dado vida a numerosos clásicos, siempre con su potencia
masculina y fluidez como un sello inconfundible.”
La bailarina española Tamara Rojo, quien compartió el rol
principal en Romeo y Julieta con Acosta ante más de 13.000 personas en Londres
en 2012, definió así la singularidad del bailarín.
“Carlos es uno de esos poquísimos artistas que son capaces
de trascender su propia arte y convertirse en parte de la conciencia pública”,
dijo a BBC Mundo Rojo, directora artística del English National Ballet. “No es
sólo un gran bailarín, sino escritor, actor, coreógrafo, productor, además de
un hombre de gran inteligencia emocional, curiosidad y calidez”.
Acosta ha recibido numeros galardones internacionales,
incluyendo el Premio Olivier por Logros Notables en la Danza en 2007 y el
Premio de Danza de la Fundación Princesa Grace, de Estados Unidos. También
recibió el año pasado de la reina Isabel II de Inglaterra la medalla de
Comendador de la Excelentísima Orden del Imperio Británico (CBE).
Consejos que resumen una forma de ver la vida y que se
extienden a todos.
“No hay que tener miedo a cometer errores”, dijo el bailarín
cubano, quien habló también de la importancia de ver la vida como un largo
proceso de constante aprendizaje.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario