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jueves, 19 de noviembre de 2015
Vladimir Shklyarov
Uno de mis bailarines favoritos, Vladimir Shklyarov, primer bailarín del Teatro Mariinsky.
Presentando: El Corsario
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Lesiones frecuentes en la danza
Las lesiones más comunes de las y los bailarines de ballet
suceden en pies y piernas por razones obvias.
Así,tienen un 70% de probabilidades de lesionarse durante su
práctica según manifiesta Heather Southwick, Director de terapía física del
Boston Ballet.
Al menos este es el porcentaje en bailarines profesionales
que tienen una actividad física aproximadamente de 40 a 50 horas por semana en
temporada regular de presentaciones y entre 24 y 36 horas en temporada fuera de
presentaciones.
Sin embargo esto no quiere decir que otros bailarines que no
se dediquen profesionalmente a esta actividad no estén sujetas(os) de sufrir
este tipo de lesiones.
Las lesiones más comunes que pueden ocurrir durante la
actividad son:
EN LAS RODILLAS:
Dolor crónico en rodillas, hiperextensión, dislocación y
síndrome de rótula femoral. Estos se pueden deber a la constante rotación que
se ejerce en la rotula de la rodilla lo que puede crear inestabilidad en la
misma.
Tendinitis rotuliana, ruptura de meniscos, rotura del
ligamento colateral medial, rotura del ligamento cruzado anterior. Estos pueden
ser causados por una excesiva repetición de saltos que puede agravarse
inflamando el tendon mejor conocido como rodilla de saltador. O también pueden
ser causadas por un golpe repentino por algún movimiento, torcedura o un mal
aterrizaje que puede ocasionar la rotura de meniscos y ligamentos.
EN PARTE MEDIA (ESPINILLA Y PANTORRILLAS):
Dolor o férula de espinilla, fractura por estrés o fractura
completa de hueso. Suele suceder cuando los músculos de las pantorrillas y del
tendón de Aquiles se encuentran tensos, sin calentamiento suficiente lo que
ocasiona que la tibia anterior absorba el impacto completo de la caída de un
salto o gran salto.
Tendonitis o tendinitis. El tendón de Aquiles que se
extiende de la parte trasera de la pierna al tobillo puede tensarse por las
repeticiones de subir y bajar en la punta lo que ocasiona la inflamación del
tendón y que este se reduzca.
Tendonitis o tendinitis del dedo gordo del pie. Que es el
músculo utilizado por las y los bailarines al pasar de demi-plié a relevé o
punta. Puede sufrir una inflamación conocida como tendonitis o tendinitis del
bailarín.
EN LOS PIES:
Esguince de tobillo. Resulta de la inflamación y dolor
causado por las roturas de ligamentos estabilizadores al rededor del tobillo
ocasionados por una caída inapropiada o accidentada.
Síndrome de pinzamiento anterior del tobillo. Irritación
causada por repetición de pliés que comprime tejidos suaves y el hueso,
causando dolor y posible desarrollo de espolones.
Síndrome de pinzamiento posterior del tobillo.Comúnmente
conocido como el tobillo del bailarín, que ocasiona que tejidos suaves y hueso
se compriman cuando son apuntados los dedos de los pies causando dolor y algunas veces posible desarrollo de
espolón.
Fascitis Plantar. La densidad de la banda de tejidos
fibrosos conectados del talón a los dedos del pie se tiende a inflamar por el
uso excesivo, a su vez puede incrementar tensión en la pantorrilla
particularmente cuando es necesaria la rotación.
Neuroma. Es un pinzamiento de fibras nerviosas entre el
metatarso y los dedos de los pies, usualmente entre el segundo y tercero, o
entre el cuarto y quinto dedos del pie, causados por el impacto al caer de un
salto.
Fractura por estrés. El hueso segundo del metatarso está
expuesto a fracturas por estrés causado por la presión que se ejerce al bailar
en puntas.
Sesamoiditis. Pequeños huesos en los tendones conectados al
dedo gordo del pie se pueden tensar e inflamar que puede ser ocasionado por
bailar en superficies duras, en demi-pointe o por saltar.
Juanetes. Una protuberancia dolorosa en el dedo gordo del
pie causada cuando el mismo es forzado a guardar un ángulo e ir en la misma
dirección de los otros dedos del pie. Esta puede ser una tendencia hereditaria,
sin embargo la presión o apretadura del calzado y las posiciones rotadas del
ballet pueden agregar presión al área.
21 problemas que solo los bailarines de ballet entenderá
1. Te paras con los pies hacia afuera. Todo el tiempo. Aunque, con los zapatos habituales.
2. Siempre estás tronando tus articulaciones. Especialmente
tus caderas. Incluso en público.
3. Escuchas todo en 3/4 or 4/4 de tiempo.
4. Prácticamente has aceptado que nunca podrás usar
sandalias en público.
5. Esta frase te llena de pánico: ¡El casting ha comenzado!
6. Mentalmente realizas rutinas de coreografía simples de
todas las canciones que escuchas.
7. Has pasado cientos de horas aplicándote y quitándote
maquillaje de escenario.
8. Justo cuando logras domar tus zapatos de punta, la caja
se daña.
9. Una de tus caderas es más flexible que la otra.
10. Has tenido al menos uno de cada uno de estos estilos.
11. Verte a ti mismo bailando en un vídeo es una experiencia
traumática.
12. Quizás te sientes *muy* cómoda con tus compañeras de
baile.
13. Podrías interpretar todo el Cascanueces de memoria.
14. Nunca olvidarás la vez que hiciste una triple pirueta
perfecta y nadie la vio.
15. La primavera significa audiciones del programa de
verano.
16. Estudias francés para entender mejor las combinaciones.
17. Tu vida está cubierta de ganchos sandinos, pero nunca
encuentras uno cuando realmente lo necesitas.
18. Todo lo que tienes está manchado de “Bálsamo del Tigre”.
19. Y cubierto de Jet Glue (pegamento de secado rápido).
20. Juras que harás tus estiramientos esta noche.
21. Y, por supuesto, has oído casi 100,000 mil veces: “Oh,
¿como “El Cisne Negro?”.
Lo que el ballet puede hacer por tu cuerpo
Nació como parte de la ópera y desde que se separó, el ballet
clásico no ha hecho más que deleitar: además de la admiración que causa,
también ha provocado críticas por su severidad y por exigir lo que algunos
señalan como “poses poco naturales”. Pero en los últimos tiempos ha estado
ganando popularidad como una forma de ejercicio.
Olvida la imagen tradicional de niñas en tutús rosados. Hoy
en día, las clases de ballet bien pueden estar dirigidas a gente mayor que no
sueña con ser prima donna.
Su intención es mantenerse en forma y sano, lo que nos llevó
a preguntarnos cuáles son los beneficios de entregarse a esta antigua forma de
arte.
Una clase de ballet provee una sesión de ejercicio rigurosa.
Cuando los bailarines profesionales bailan en el escenario, lo que vemos son
poses perfectas y agraciados movimientos, pero de cerca es evidente que el
esfuerzo es arduo y el sudor corre. Las clases se enfocan en muchas partes
diferentes del cuerpo: brazos, piernas, músculos del estómago, pies y tobillos,
que se van tornando cada vez más fuertes y firmes.
Practicarlo regularmente puede mejorar la postura y el
equilibrio, lo que resulta en una figura más larga, delgada y elegante.
Es, no obstante, una forma extrema de movimiento que ejerce
mucha presión sobre las articulaciones. Los beneficios físicos del ballet se
empezarán a notar en cuestión de unas pocas semanas de asistencia regular a las
clases. Sin embargo, la sensación de bienestar de las lecciones será visible
casi inmediatamente, pues además de la actividad física, el ballet es excelente
para la salud mental.
Mientras que los bailarines ejercitan sus cuerpos, sus
cerebros también están siendo estimulados.
No es posible participar de una clase sin concentrarse
completamente. Los pupilos tienen que prestarle atención al profesor para poder
aprender y repetir la coreografía. Tienen que trabajar para mejorar los pasos y
posiciones y aprender a calcular su espacio en el salón de clase o escenario,
todo al ritmo de la música. Porque puede ser complicado, obliga a la mente a
enfocarse y estimula el cerebro. Hay estudios que indican que puede ayudar a
reducir el riesgo de sufrir de demencia.
El ballet también puede ayudar a quienes sufren de la
enfermedad de Parkinson, pues sus síntomas a menudo incluyen la falta de
equilibrio y coordinación, de manera que tomar clases regulares puede aliviar
temporalmente esos problemas. Por otro lado, aunque la lección parezca exigente,
puede ser una manera excelente de aliviar el estrés, pues el bailarín está
completamente enfocado en el momento.
El mundo del ballet sigue siendo un espacio
predominantemente femenino, pero a medida que los beneficios físicos del ballet
se han ido conociendo más allá de los salones de clase y los escenarios, más
hombres están incorporando la danza a su rutina de ejercitación. Muchos
deportistas profesionales ya han descubierto cómo el ballet les puede ayudar.
El futbolista Rio Ferdinand se entrenó como bailarín de
ballet y en Estados Unidos es común que los futbolistas tomen clases, mientras
que el equipo escocés de rugby 7 recibió entrenamiento psicológico del ex
bailarín de la compañía de ballet rusa Bolshoi Misha Botting.
Aunque estos deportistas no tengan ninguna intención de
convertirse en los Nureyevs del siglo XXI, entienden que el ballet hace que sus
músculos sean más fuertes y mejora su equilibrio y postura.
El ballet puede contribuir al bienestar de la gente de una
manera significativa, así que vale la pena animarse y buscar una barra en algún
salón de clase en el que haya algo de música y un profesor que te enseñe qué
hacer cuando ésta suene. Fuente www.bbc.co.uk
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